Mostrando entradas con la etiqueta Conducta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conducta. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de enero de 2017

La Generación del Doble-Click y la adicción a las TICs

El internet y la tecnología han llegado para quedarse. Para facilitarnos la vida. Para proveernos con información infinita y prácticamente gratis. El uso del internet ha cambiado la manera en la que interactuamos con el mundo ¿Hasta qué punto?

Foto por: Federico Morando

La educación se ha masificado y se ha extendido a lugares a los que nunca antes habría llegado, a través de los MOOCs. El mercadeo y la manera de hacer negocios dio un giro de 180° grados, lo tradicional prácticamente no existe, ahora el éxito de cualquier empresa, compañía o marca depende de un Marketing Digital exitoso. Todo ha cambiado, incluso nosotros.

¿Cuántas veces he escuchado a mi madre de 66 años decir que cuando le pasa algo a su teléfono siente que le falta un brazo? ¿Cuántas veces hemos ignorado totalmente a alguien porque nuestros ojos están clavados a una pantalla? ¿Cuántas reuniones familiares, aunque presenciales, terminan siendo una reunión en el grupo de whatsapp?. Todo ha cambiado.

La adicción a internet es ahora un trastorno clínico clasificado como una enfermedad. Produce en el cerebro las mismas alteraciones físicas que la adicción a sustancias. De acuerdo a un artículo publicado por la BBC  “Las personas adictas a internet muestran cambios en el cerebro similares a los adictos a sustancias como drogas o alcohol, afirman investigadores en China”. Este estudio se llevó a cabo usando escáneres de imágenes de resonancia magnética (MRI) en los que se pudo observar cambios en la materia blanca, es decir, en las neuronas encargadas  de conducir señales nerviosas. “En particular, se encontró evidencia de trastornos en las conexiones en áreas del cerebro involucradas con la generación y procesamiento de emociones, atención, toma de decisiones y control cognitivo", explica el doctor Hao Lei. 

Tomado de artículo de la BBC.
Según un artículo de la revista digital ¿Cómo ves? Encargada de la divulgación de laCiencia de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México)  “El objeto de la adicción puede variar, pero la respuesta conductual es similar, ya que todas estas adicciones provocan la misma reacción en la química del cerebro”. Esta se va construyendo, como cualquier otra adicción, hasta el punto de presentar síntomas físicos como ansiedad y afectando nuestras emociones, sentido de autocontrol y toma de decisiones. En innumerables ocasiones he ignorado por completo comentarios que me hace mi esposo y termino preguntando ¿Qué dijiste?, él me mira con una cara de enojo, lo que es totalmente comprensible y repite con desgana. Los hijos ignoran también a sus padres, las labores del hogar y las actividades académicas. Incluso, sabemos que el uso excesivo de internet puede ocasionar accidentes de tránsito fatales. Caídas desde puentes y precipicios porque se va completamente sumergido en el contenido o porque se intenta tomar fotografías imposibles para complacer a la masa uniforme de “fans” con los que cuentan en las redes sociales.

Cuando se ha llegado a la última etapa de adicción, aquella en la que las drogas no alcanzan a cumplir su cometido, se presentan síntomas como la abstinencia, insomnio, nauseas… para los adictos a internet quizá esta sintomatología no sea tan radical pero igual se siente la ansiedad, la necesidad física imperiosa por consultar, la irritabilidad porque no se consigue la cantidad de atención deseada, etcétera. Sentir estos síntomas fue lo que me llevó a buscar información al respecto, porque recuerdo haber leído acerca del tema en algún momento. Esa necesidad imperiosa de buscar aprobación de completos extraños, la validación de esa comunidad virtual a la que perteneces.

Peligros de Internet para los niños 

El hecho de que existan ahora adicciones conductuales, aparte de aquellas ligadas al uso de  sustancias, nos habla del rol protagónico que tiene internet, y la tecnología en general, en nuestras vidas. Lamentablemente, podemos hacer crecer estos trastornos clínicos de manera exponencial ya que es cada vez más común exponer a los niños, incluso cuando no han desarrollado sus habilidades motrices, a celurares inteligentes o tabletas con acceso a internet para apaciguar su comportamiento mientras los padres realizan otras actividades.

Albert Einstein una vez dijo «Nuestro mundo se enfrenta a una crisis todavía imperceptible para aquellos que poseen el poder de tomar grandes decisiones para bien o para mal. El poder desencadenado del átomo lo ha cambiado todo excepto nuestras formas de pensar, y de este modo, avanzamos sin rumbo hacia una catástrofe sin precedentes.» La llegada de la tecnología durante la Revolución Industrial provocó el abandono de la agricultura, que hasta ese momento había constituido la actividad económica primordial, luego el desplazamiento de la mano de obra humana por máquinas. La explotación del hombre por el hombre. La destrucción de la naturaleza y el inicio del cambio climático. El descubrimiento de la radioactividad y la construcción de las bombas atómicas.  Parece un patrón el hecho de encontrar o descubrir todas estas maravillas pero después convertirlas en un factor condenante.


Aquellas personas que por un motivo u otro, no pueden realizar tareas como pagar la electricidad o la factura del teléfono en las oficinas han visto simplificada su vida ya que pueden realizarlo desde su hogar con solo hacer unos cuantos clics. Mujeres que no han dejado las labores del hogar y han construido un imperio online. Sin embargo, esta automatización se ha extendido a nuestras conductas. Nos hemos recluido. Yo estuve encerrada en mi casa desde el 29 de diciembre hasta bien entrado el mes de enero. Todas mis interacciones con el mundo fueron a través de una pantalla. He descuidado, de alguna manera, a mis amigos, mi apariencia personal, mis actividades físicas y mi propia autoestima por la comodidad de un doble click.

Nos hemos convertido en un ejercito de robots controlados por la matrix. Nos destrozamos el cerebro creando contenidos, comentarios o fotos que cambiamos por la satisfacción infinita, pareciera que hasta equivalente a un orgasmo, de unos cuantos likes y comentarios. Somos una especie de prostitutas virtuales, damos placer a la masa que nos sigue y consume frenéticamente en la red y obtenemos a cambio nuestra propia cuota.

Foto por: Federico Morando
Para mayor información relacionada con la adicción al internet y como esto esta afectando nuestra interacción con otros y nuestra vida en general, recomiendo ver el siguiente documental. 

Marian Godoy.

Referencias:

Universidad Autónoma de Barcelona. (2017). ¿Qué es un curso MOOC?. Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Recuperado de: http://www.uab.cat/web/estudiar/mooc/-que-es-un-curso-mooc-1345668281247.html

MD Marketing Digital. (2015). ¿Qué es el Marketing Digital?. MD Marketing Digital. Recuperado de: http://www.mdmarketingdigital.com/que-es-el-marketing-digital.php

BBC Mundo. (2012). La adicción a internet cambia el cerebro. BBC. Recuperado de: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2012/01/120112_cerebro_adiccion_internet_men.shtml

¿Cómo ves? Revista de Divulgación de la Ciencia de la UNAM. (2017). El cerebro adicto. Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Recuperado de:  http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto

Barahona, A. (2014). Atribuciones falsas a personajes célebres: Einsten. Razonando se entiende la gente. Recuperado de: http://www.agustinbarahona.com/blog/atribuciones-falsas-a-personajes-celebres-einstein/

Twitter: @asteropea
Pinterest: @asteropea

jueves, 12 de noviembre de 2015

Familia, Tecnología, Adolescencia y Valores

Este año escolar he estado trabajando con varias materias tanto en primaria como en media general. Aunque puede, en ocasiones, ser un gran reto, he disfrutado mucho explorar territorio desconocido.

Una de esas materias es Educación Familiar, y los primeros temas abarcan todo el contenido relacionado con la adolescencia, pubertad, autoestima, valores y relaciones familiares, lo que me ha permitido tener espacios de discusión y participación muy ricos y nutridos con los muchachos.

Si alguien me preguntara, y de hecho lo han hecho, ¿cuál es tu mayor preocupación acerca de los adolescentes en la actualidad? debo decir que esa soledad abrumadora en la que estan sumidos. Les hace falta el amor, la compañía, la orientación, los límites, la disciplina y las discusiones que la mayoría de nosotros tuvo durante esos años de dificultad, confusión y rebeldía por las que todos pasamos. 

El principal problema, al menos desde mi humilde punto de vista, es que los padres están demasiado ocupados preocupándose por las finanzas, por su vida social, por sus pasatiempos, o cualquier actividad que significa estar alejado por grandes periodos de tiempo de sus hijos. Por otro lado, estan los que intentan llenar ausencias con objetos. Los que se niegan a repetir los "errores" de sus padres y dan cancha abierta a todos los caprichos de sus hijos sin imponer carácter, respeto, ni límites. 

El resultado es bastante obvio, un ejército de jóvenes solitarios, confinados a sus cambios emocionales y espirituales, que representan una verdadera montaña rusa mortal. 

No hay quien pregunte después de la jornada escolar "¿cómo te fue hoy?", no hay quien pregunte "¿qué te pasa? ¿Qué opinas sobre...? ¿cómo te sientes acerca de...?.
 No hay nadie. 

Pero si hay "algo" que reemplaza, que "llena", que influye, que moldea, que  "construye" los valores que deberían nacer de la relación con la familia. 

La Tv, el internet, las redes sociales, son las niñeras modernas. En ellas se abandona a los adolescentes para poder tener lo que debemos tener, para hacer lo que necesito hacer y así el muchacho no me molesta, ni me cuestiona.

Aunque sea yo asidua usuaria de todas ellas, pues defiendo su valor como herramientas, también cuestiono su alcance cuando se usan sin supervisión, sin capacidad crítica, sin cuestionamientos, sin orientación. Estas herramientas, como muchos las llamamos, exponen a los jóvenes a mucha información que necesita ser analizada, evitada, discutida. Vemos una cantidad preocupante de series, programas, juegos y sitios que pueden alterar la percepción que tienen los jóvenes del mundo, que pueden ser capaces de mutilar la capacidad de ver el bien y el mal, que alteran ese sistema de valores que ha quedado a medio construir, o se está construyendo, en el hogar.

Y esto puede suceder desde un simple  uso de expresiones extranjeras, imitación de conductas, percibir la realidad de manera alterada, volverse insensibles a la violencia y terminar disfrutándola. Un joven aislado socialmente sufrirá de soledad, de ansiedad, de rupturas emocionales que no le permitirán interactuar de una manera sana con su entorno, además de la falta de actividad física que le ayude a mantener su bienestar físico. 

Discutía con alguien sobre la decisión del gobierno de solicitar que se deje de transmitir una serie llamada La Reina del Sur, basada en las actividades ilegales de carteles de narcotráfico. Dejando de lado el trasfondo político, estoy completamente de acuerdo, y alguien me hacía la observación de que allí se veía la realidad de los actos vandálicos y el daño que provocaban, lo que generaba un rechazo hacia los personajes; yo le respondía que lo que ellos graban allí con efectos especiales y su estilo hoolywodense, jamás reflejará la realidad de quienes viven en zonas afectadas por este flagelo: el miedo, las muertes, los secuestros, Etc. Y además agregué que los adolescentes que la observan sin supervisión terminan perdiendo de vista esos problemas, deslumbrados por el estilo de vida, el dinero, las propiedades, el sexo y la exaltación de la violencia. Entonces jamás dirán que los narcos son los hombres malos, sino los reyes que hacen lo que quieren, tienen todo lo que desean. Terminan asumiendo una actitud de  adoración y admiración, que se resume en el comportamiento de superioridad e imposición sobre otros.

Es allí donde comienzan los problemas que evidenciamos en cuanto a la falta de valores, jóvenes que pierden la conciencia producto del alcohol y sin saber dónde o con quién están. Dificultad para aceptar la autoridad. Mostrar indiferencia ante las sanciones que se imponen por no respetar normas y reglas. Asumir actitudes que los hacen irreconocibles, incluso para sus padres. La violencia, la exhibición femenina, la facilidad para involucrarse sexualmente con varias parejas y un largo etcétera. 

Los roles o modelos a seguir, entonces, se vuelven cuestionables. ¿A quiénes admiran tus hijos? ¿De quiénes copian sus conductas? ¿De dónde aprenden las actitudes asumidas? ¿Qué es lo que distorsiona su escala de valores? ¿Su percepción del mundo? 

Le mostré a mis estudiantes varias fotos y de inmediato reconocieron a las protagonistas, Miley Cirus y Kim Kardashian. Por un rato vimos las fotos y hablamos sobre las actividades que realizaba cada una, y el porqué de su fama. Por supuesto conocían todo de sus vidas. Luego mostré una foto de Malala Yousafzai, y al preguntar ¿quién es? -SILENCIO-. "Es árabe", "no sé quién es", "seguro inventó algo". Es la prueba más fehaciente que tengo del gran daño que se hace a los jóvenes cuando se les deja a su merced. En ningún momento critiqué a las otras damas, pero sí hablamos de sus conductas y de sus méritos para ser tan aclamadas a nivel mundial. Y luego hablamos de Malala y sus méritos, del hecho de que ellos conocieran a las otras y no a ella, a quien consideraron increíble, valiente, inspiradora.

No quiero vivir en un mundo en el que los jóvenes tienen como modelo de conducta a narcos, pranes (Venezuela), millonarios que no producen, ni crean, ni cambian, ni mejoran ningún aspecto de la sociedad. O de chicas que fueron famosas a muy temprana edad y se están revelando contra el control que otros ejercieron sobre ellas, en un momento en el que debían disfrutar y vivir una vida normal. Quiero un mundo en el que todos puedan ver a una niña de 17 años recibir un premio Nobel y considerarla un modelo a seguir.

Quiero padres que reciben a sus hijos en la cama con un abrazo y, automáticamente, les pregunten ¿Cómo estuvo el colegio hoy? (Así fue mi adolescencia, y a pesar de tener 34 años y vivir en estados diferentes, sigue siendo igual)

Quiero padres que confíen en sus hijos, porque siempre se comunican. Porque dan espacios para una relación profunda y significativa. Padres que abrazan y besan. Padres que ponen límites. Padres que no tratan de llenar espacios, sino compartirlos. 

¿Y tú? ¿Cómo enfocas tus discusiones y prácticas acerca de los valores? ¿Cuáles estrategias usas para convertir una sesión de clases en un verdadero espacio para la reflexión y la discusión?